Fantasía decimonovena o En la sauna (Parte 2)
Sigo contándoos la historia que le paso a una amiga mía del gimnasio con su entrenador de aerobox.
Fotografia de una sesión de AEROBOX.
Paula, se relamía al pensar en aquellos momentos.
Sus dedos abrían mi vulva, para que pudiera ofrecer mi clítoris la menor resistencia posible. Pero, bajo mi opinión ni le hacía falta, puesto que no ofrecí resistencia alguna. Al contrario, le agarre del cabello para impedir que se quitara. Note sus labios, su lengua y dientes, sus dedos y su nariz. Y cuando, me empezó a lamer el ano…BUUFFF. Recorría el esfínter, con una suavidad pasmosa, deleitándose con cada lametón que ofrecía. Humedeció bien el esfínter, intentando perforarme con la lengua, para acercar su dedo a mi ano. Una suave presión, le basto y me sentí atravesada por una ola de calor, su dedo se alojaba tranquilamente en mi recto y su lengua volvía a las andadas con mi clítoris, el chocho era una fuente de fluido y a él, eso le ponía a mil. Primero con uno y después con dos, cuando me corrí en su boca había alojado en mi esfínter tres dedos a la vez, dejándome bien abierto el ano. Chupó el manjar de mi sexo hasta dejarme limpia.
La temperatura de la sauna, aumentaba y puedo asegurar que nunca he sudado como ese día.
Recuerdo, como una vez que me hubo sacado los dedos del ano, Tomas se incorporo y puso su miembro en mi cara. El Pene, erecto se me ofreció y no deje de aprovechar esa oportunidad. Así que lo agarre y deslice mi lengua por todo su tronco varias veces, hasta acabar en la punta de su glande, al cual mi lengua exploro en todo su recorrido. Escuche a Tomas gemir, estremecerse, agarre sus huevos, que eran dos piedras de duros que se ofrecieron al tacto. Estaba depilado y me resulto raro, el no encontrarme pelos como con mi marido.
Intente metérmelos en la boca, pero eran demasiado grandes y solo pude con uno, mientras masajeaba el pene y me acariciaba el clítoris. Seguí devorándolo con ansias, hasta que sentí como palpitaba, signo evidente de que estaba a punto de correrse, cuando me quito de golpe. Le mire sorprendida, yo de rodillas y el, de pie ofreciendo su imagen de macho dominante de la manada, con su pene erecto.
- ¡Estas muy cachonda, se nota que tu marido no te anima!
- Él, no es como tú.
- ¡Mastúrbate, para mí!- dijo en tono imperativo.

Me senté, sobre las maderas de la sauna, ampollándome sobre la pared, le ofrecí la vista de mi sexo, abriendo las piernas y comencé a acariciarme, suavemente el pubis, los pezones. Poco a poco, empecé a deslizar los dedos por mi raja, mi clítoris que se encontraba por entonces al rojo vivo. Empecé a implorarle que quería que me follara y fue entonces, cuando complaciéndome, me alzó por los brazos me sujeto junto su cintura e introdujo su picha hasta mis ovarios. No me tuve apenas que mover, llena como estaba de su miembro, el de pie, me manejaba como si fuese un muñeco, dándome el mayor de los placeres que me han ofrecido en el sexo. Un ardiente volcán, se preparaba para entrar en erupción de un momento a otro, sentía ese calor como llenaba mi ser, hasta que jadeando y gritando, llegamos los dos a uno de los más extraordinarios orgasmos que puedo recordar. Seguía de pie conmigo encima, y aquella manguera no hacía más que echar su leche, que al no caber ya dentro de mí, la sentía gotear por mi culo. Le bese, le mordí la orejas, las cejas, el hombro, le abrace más fuerte. Cuando sentí que la presión de su picha decrecía, me deposito suavemente sobre las maderas, hecho un poco más de agua a las piedras,
y se me sentó al lado, apoye la cabeza sobre su pecho y me quede dormida.
Como veréis Paula, consiguió su propio entrenador personal, pues a fecha de hoy siguen entrenando juntos. Sigue casada con su marido y para el mundo es una pareja feliz.
Bueno, con esto acabo la historia tal y como me la contó mi amiga Paula.
Besos de chocolate para todos.
Uno especial, para Paula, por su ofrecimiento en contarnos su historia.
MSX





kilifa dijo
Veo que has vuelto guerrero!!! jeje
Me voy a la duchaaaaaaaaaaa jeje
Me alegra verte guapo, se te echaba de menos.
besitos
13 Enero 2009 | 10:08 PM