Fantasía decimonovena o En la sauna (Parte 1)
En este tiempo, que no me he conectado. He conocido a una chica, que tras entablar varias conversaciones, descubrí que era lectora de este blog. Ella, es una mujer casada, por lo que me reservo su nombre verdadero y la llamare Paula. Le he prometido, que contare su experiencia, detallada tal y como me la conto.
Paula, es una pelirroja de un bonito cuerpo. Tiene 32 años y como dije antes está casada. Son una pareja liberal y ella mantiene relaciones con otro chico, su monitor de aerobox.

“Aunque toda mi vida he estado en Aerobic, cuando Tomas empezó a dar aerobox, decidí dar las clases, más por lo bueno que estaba el tío, que por las clases en sí. Pero, paso que a medida que avanzábamos en el programa, más me gustaba el monitor y eso me ponía muy a tono.
En el gimnasio, la sauna esta fuera de los vestuarios y es por lo que son días salteados los que podemos usarla, pero si estas en los vestuarios femeninos, puedes ver quien pasa a la sauna y mira por donde ese día, acabada la sesión, antes de ducharme vi pasar a Tomas, envuelto en su albornoz. Lo seguí y le vi entrar en la sauna. Sabía que había poca gente, porque en Agosto en Sevilla, pues como que no suele haber mucha gente y menos al mediodía.
Me asome por el ojo de buey, Tomas estaba preparando el albornoz para sentarse. Su culo se me ofreció a la vista, sentí como empape al momento, luego se sentó sobre el albornoz y echo agua sobre las piedras. Y fue entonces cuando me vio, yo estaba en la nariz pegada al cristal de la ventanita y al ver que se percataba de mi presencia, di un respingo. El se me acerco y me dijo que el día de sauna, para nosotras era el día siguiente. Ni le conteste, seguía admirando su vientre lleno de bultitos, su pecho bien marcado y definido y seguía poniéndome cada vez más.
La pregunta fue decisiva, puesto que Tomas me dijo que si quería, que no le importaba compartir la sauna y no lo dude, entre dentro de aquel cuartito, a sudar y bien que sude.

Tomas me empezó a hablar sobre mi familia, mi marido y tal, pero n podía dejar de mirarle el cuerpo y sobre todo, ahora que podía verlo con claridad, su picha. Empezamos a comentar las clases, por intentar alejar la vista y la mente del semental, pero me salió asi, de explosivo y cuando me quise dar cuenta lo habia dicho:
- ¡Quiero follarte!
Tomas se quedo de piedra.
- Pero , Paula , usted es una mujer casada. ¿Qué ha dicho?... perdona pero te he entendido que…
- ¡Quiero follarte! – ya lo había dicho, el se entero y que le digo, si estaba muerta de vergüenza, por haberle dicho a ese hombre eso.
- ¿Y su marido? – dijo levantándose
- ¡Me da igual, quiero follarte!
Me levante y me acerque a él, le acaricie el sudado pecho y le chupe el pezón. Sabía a sudor, pero me pareció el elixir más sabroso que he probado jamás. As que seguí, chupándole el pecho, el cuello y le acaricie los brazos. ¡Madre, que era una roca!
El me sujeto de los brazos y me sentó, luego se arrodillo y me abrió las piernas. Las elevo lo suficiente, para dejar mi chocho a una buena altura y hundió su cabeza para comérmelo de una manera genial. Sentía su lengua y sus labios, por todas las paredes de mi vagina y cuando rozaba el clítoris, buffff.”
Terminare de contaros la historia, que me relato mi amiga Paula.
Besos de chocolate a todos los que lo queráis.
MSX






kilifa dijo
Vuelvo esta tarde...que no tengo tiempo de más!!!
esto no me lo pierdo...que ya tenía ganas de leerte!!!
21 Noviembre 2008 | 10:15 AM