Fantasía decimoquinta o Besos de chocolate

Como sabéis siempre me despido con besos de chocolate para las damas. Pero el otro día Isabela, me hizo una pregunta:

-¿Cómo serán esos besos de chocolate?

http://www.lacoctelera.com/juegossexuales/post/2008/03/26/juguetes-post3-masaje-tailandes-actualizacion#comentarios

Espero que esta historia os aclare, como pueden ser unos besos de chocolate.

“Ella acababa de salir de la ducha. Abrazada a la toalla, intentaba secarse el pelo que descendía ensortijado por sus hombros. Yo la estaba acechando, en mi mano llevaba un bote de nocilla, cacao para untar por si alguien no conoce la marca y me acerque despacio a ella por detrás. La bese el cuello con los labios llenos de crema marrón y sé que se estremeció, lo sé por el jadeo que soltó su garganta y por la respiración alterada:

- ¿Qué haces?

- ¡Darte unos besos de chocolate!

-¡Me acabo de duchar!

-¿Y?

Volví a ataque de su cuello, del lóbulo de sus orejas, de sus mejillas, mientras poco a poco la toalla terminó en el suelo, acaricie sus pechos con la mano libre y la hice acostarse bocabajo en la cama.

Abrí la tapa y hundí su dedo en el cacao, ¡como me gustan sus dedos llenos de nocilla!, lo chupe mientras ella se excitaba más y más, le encanta que le chupe los dedos. Después cogí una buena cantidad y se la puse en la espalda, procediendo a untarlo con un suave masaje con mis manos. Toda su espalda era de chocolate y no perdí la oportunidad de limpiarla con mi lengua, mientras me restregaba con mi pecho, poniéndome perdido también y llega la parte que más me gusta, su culo:

Es un culo pequeño, respingón y fuerte, el cual ya se encuentra manchado por la nocilla que llevo en el cuerpo, es ahí donde cojo bastante del bote y lo unto por sus cachetes y por su raja, esfínter y coñito, siempre bien untado por mis manos con un masaje, en el cual voy jugando entrando y sacando mis pulgares de su vagina. Sus jugos se mezclan con el cacao y es cuando me pongo las botas, me encanta lamer y besar su culo pringado de chocolate, para encontrarme de nuevo su coñito con mi lengua… ¡MMMMMMM! ¡Qué bueno! Sé que la encanta, que le masajee el culo mientras disfruto besando su sexo y no la defraudo, sigo masajeándolo metiendo a la vez un dedo en su esfínter.

Es entonces cuando me grita:

-¡Hazme lo que me encanta! – Grita -¡Dame un beso de chocolate extra!

Y en contra de lo que muchos podéis pensar, os voy a explicar en qué consiste los extras.

Se coloca bocarriba y cojo su pie, metiendo sus dedos dentro del bote todo lo que entra y los saco llenos de cacao. Está a punto, sus pupilas brillan lascivamente, entonces los cierra para suspirar y jadear, cuando me meto su pie en la boca. Lamo con mi lengua, la nocilla que queda entre sus dedos, mientras ella se masturba yo sigo con el otro pie, la misma operación y casi no he acabado de lamerlos, cuando se incorpora, me tumba sobre la cama y se coloca sobre mí, poco a poco me monta, mientras chupa el chocolate de mis pezones, hunde sus dedos en el cacao y se los lleva a la boca, está a punto de caramelo y nos lanzamos a lamernos la lengua en un delicioso beso de chocolate, mientras llegamos juntos a unos orgasmos bestiales.

Después, nos queda la ducha otra vez y otros juegos…”

Bueno, pues espero que quede satisfecha la curiosidad, sobre los besos de chocolate.

Así que no me queda más que deciros…

Besos de chocolate para ellas, saludos para ellos

MSX

La fuente de mis imágenes esta en internet. Algunas de las publicadas en este post, son del artista Japonés Rikki Kasso