No sé si ustedes, se han puesto a pensar, en lo ajetreada que esta la vida. Antes, ir a un psicólogo era solo para los locos. Hoy en día, casi todos tenemos cita con el psicoanalista y no es que estemos tarados ni mucho menos, sino que la vida que vivimos llena de prisas, stress, ruidos y polución, no nos trae nada nuevo a nuestra calidad de vida. Menos mal, que tenemos algo con que soltar tensiones, que además es barato y nos gusta tanto a hombres como mujeres.

Estamos hablando del sexo.


Y es así, como tomando unas cañas, un día con mi amiga Blau una chica monísima de Barcelona, le comente que estaba muy cansado y estresado, así que necesitaba irme a descansar. Ella al verme el careto que tenia, se ofreció a llevarme a casa. Para asegurarse que llegaba bien.

Y de esa forma, llegamos a mi apartamento. Ya que había hecho el favor de traerme, la invite a una copa, devolviéndome el favor ofreciéndose a darme un masaje. Así que ni corto ni perezoso, me encontré tumbado bocabajo en mi cama, con los pantalones puestos y ella dándome un masaje.

- Mmmmm!!! – exclame – desde luego que cuando una mujer quiere ayudar a relajar a un hombre, pone todo su ser en conseguirlo.

- ¿Te gusta?

- ¡¡Si!!

- ¡Lo que daría yo por unas manos fuertes de vez en cuando! – exclamo Blau, mientras se echaba más aceite enlas manos - ¿sabes que la espalda es una de mis partes más sensibles?

- ¿A si?

- ¿Y del tuyo? – me preguntó

- El culo – le respondí

- ¡las nalgas! – exclamo sorprendida - ¡mmmmm! un suave masajito en el trasero – y sus manos bajaron hacia mi culo, empezándolo a acariciar - con la presión justa para relajar y estimular

- ¡mmmmmm!

- ¡De abajo arriba suavemente, mientras mis pechos rozan tu espalda! – sentí como subían sus manos, desde mi trasero hasta llegar al cuello y efectivamente note su cuerpo entero sobre mí, no pude más que suspirar - estaría masajeando tu trasero también - note como las manos bajaban mi pantalón y el bóxer dejando mi trasero al aire - ¡Mientras te voy dando suaves bocaditos! – y casi, la tire del respingo que di, al sentir sus dientes cerrándose en mis nalgas. Ella me miro extrañada.

- ¡Perdona! – la dije - ¡Si me das bocaditos en el culo, me vas a poner de cualquier forma, menos relajarme!

- Bueno, así te das la vuelta y te sigo relajando por delante. – me di la vuelta y ella siguió mordisqueándome suavemente por cada parte que nombraba.- por las orejitas, el cuello, los hombros … los pezoncitos mmm

Blau, se levanto de encima mía y fue a su bolso. Extrajo dos pañuelos de seda subiéndose de nuevo a continuación sobre mí. Empezó de nuevo a besarme y a pasar los pañuelos por todo mi cuerpo. Después me beso apasionadamente, mientras me sujetaba las manos, atándomelas con los pañuelos al cabecero de la cama. Después se fue desabrochando muy despacio cada botón de la blusa. Los senos, quedaron al descubierto con dos hermosos pezones grandes, como galletas María.

- Es todo muy suave - siguió susurrando - paso mi lengua por tu pelvis, por tu ombligo, por la punta de tu pene y por toda su extensión suavemente, despacio mientas lo acaricio con mi mano.

Vi, desde mi estado de indefensión, como mi pene era devorado por una mujer que simplemente hablando me excitaba. Ella seguía hablando, dando explicaciones de lo que sentía en ese momento, mientras se desprendía de la falda y dejándome admirar un monte de Venus, cuidadosamente depilado.

- ¡mmmmm, me encanta como crece, se endurece y me desea!

- ¡Quiero masajearte la vagina con mi lengua!- le dije

- Masajéame lo que quieras, mmmmmmm – y coloco su sexo encima de mi cara donde mi lengua fue recorriendo desde su vagina a su esfínter.- ¡mmmmm, quiero tu lengua!

- quiero sentir como te vas y saborear tus jugos.

- ¡uff! Noto toda tu lengua.

- y yo tu boca

- la verdad es que esta para violarlo- decía cada vez más excitada - durito como me gusta mmm

y sus labios volvieron a aferrarse al miembro erecto, mientras que mi nariz se hundía en tan deliciosa cavidad.

Continuara en un próximo… perdonad por haber tardado en postear

Cuestiones privadas, espero que entendáis.

Besos a ella, saludos a ellos

MSX