Fantasía sexta – natillas, dos vecinos.
Estaba acechándola.
Si, tras los continuos flirteos en las distintas reuniones, me habían hecho hacerme ilusiones con ella. Estaba casada y tras muchos años, su relación no estaba en su mejor momento. Yo lo sabía, tras varios paseos con ella, cuando nos reuníamos con nuestras familias, me lo había confirmado. Con cada paseo, más me interesaba aquella mujer.
La vi entrar, a dejar la moto en el garaje y así la asalte. No se sorprendió al verme.
- ¿Cómo estás?
- Bien – y sonrió, con la sonrisa más linda que había visto.
- ¡Quiero hablarte!
- Sabes lo que pienso, la sociedad nos manda, no podemos hacer nada con esto.
- Mírame y dime que me mentiste, que no te escaparías conmigo.
- ¡Sabes que no puedo! – Pero sus ojos, brillaban de tristeza
- Ves – Le dije, abrazándola – No puedes negármelo
- No…
Y nuestros labios se acercaron tanto, que sentí el latido de su corazón, como se aceleraba y con ello su respiración. Le acaricie con mi lengua, el labio inferior. Ella suspiro, acercando con ello, su lengua a la mía. 
¡Que escalofriante sensación! ¡Que dulce, delicioso ósculo prohibido!
La agarre de la mano y la lleve al trastero, como adolescentes que nos quisiéramos esconder de sus padres, la volví a besar y ella me respondió. La pasión se incrementaba, la abrace y ella lucho por desprenderme de la camisa, yo de su blusa. Sus pechos, se mostraron como manjares de dioses que se ofrecían… me sacie.
- ¡Es una locura!
- ¿Lo dejo?
- ¡Es una locura…mmmm pero sigue!
La falda se subió hacia el vientre y las medias bajaron. Su sexo, depilado salvo con un canal central de vello, se me ofreció. Acerque mi boca y lo bese. Mi lengua busco su raja, teniendo ella que hacer esfuerzos por quedarse en pie. Sus jadeos se hacían más constantes. Intensos. La mire, y se aferraba con una mano los pechos, mientras los pezones estaban erectos. Moje mis dedos, para que el contacto con la piel de su sexo, fuese suave y no áspera, separe los labios y busque su clítoris, ensalive la lengua para poder lubricarlo mejor y lo acaricie, suavemente, apasionadamente con ternura. Sus manos, jugaban con mi pelo, mientras jadeaba, moviéndose rítmicamente. Mi lengua, separaba sus paredes carnosas para localizar, cada punto más interno de ella, juagaba con sus labios, primero los externos y luego los internos. Chupe sus dedos y los míos, que quedaron ensalivados y despacio los metí dentro de la vagina, mientras besaba su pubis, ella me acompaño al interior, jugamos con los dedos dentro de su cueva, cuando me agarro y me subió. Sus ojos brillaban, mientras descendía, sentí la cremallera bajar y el botón de mi pantalón separarse.
Ya con el bóxer, busco el falo, el cual acaricio, desde los testículos al principio. Sentí su lengua, como lamia el tronco, siguiendo el camino de la erección hacia el glande. Esta vez fui yo quien me sujete a la pared. Mi miembro salía y entraba de su boca, hasta casi hacerme perder la noción del tiempo. Así, como la alce en brazos, mientras nos besamos apasionadamente y la deposite sobre mí, despacito, fui entrando en su vagina, yo de pie, ella sobre mí, con sus piernas abrazadas a mi cintura.
- ¡Corretee!
- ¡Los dos!
- ¡Siiiiii! Mmmmm
Llegamos a un orgasmo, intenso, mientras nos besamos, descargue todo dentro de ella, mientras se arqueaba y cerraba los ojos, sentí como llegábamos los dos. Allá, en mi trastero, la hice mía y ella me hizo suyo. Nos arreglamos y nos besamos, para una vez después entrar cada uno en nuestra casa.
Cuando, desperté al día siguiente, tenía una enorme erección, que intente calmar masturbándome, las imágenes eran tan reales, pero a mí me parecía un sueño. Asumía que podría haber sido un sueño, pero la cosa cambio, cuando en el limpiaparabrisas de mi coche apareció una nota.
“Natillas de anoche, listas para probar… ¿repetimos?”
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Feliz Semana a todos, y perdonen que no haya posteado con más frecuencia, pero estoy preparando para mejorar, el blog.
Muchas gracias.
Besos a ellas, saludos a ellos
MSX









Alberto Micheli dijo
Muy interesante tu historia,yo aceche igual a una vecinita por unos 10 anos y no encontre la oportunidad,felicito a tu buena fortuna.
26 Noviembre 2007 | 04:14 AM