Fantasia cuarta o gata oscura (parte 2)
Note como el gato, caminaba sobre mí. La cabeza me dolía y la boca me sabía a rayos. El rabo del animal, recorrió toda mi cara y quise quitarlo de encima, pero no pude. Los brazos estaban amarrados a la cama.
- ¡Ya, se despertó mi juguetito!
Aún acostumbrándome a la poca luz de la habitación, la refulgente imagen de Catterina, a los pies de la cama, descansando su barbilla sobre sus antebrazos. Vestida de cuero, un traje de catwoman. Clavó sus dedos como garras en la cama, incorporándose sobre mí, con lentitud y mostrando una sensualidad felina. A cuatro patas, anduvo sobre mí, mostrando un pronunciado canalillo.
Los labios rojos, mostraron una juguetona lengua, que recorrieron mis desnudas piernas hasta llegar a mi bóxer.
- Estas a punto de caramelo…- susurro, mientras se acercaba a mi oído. – Miauuu.
- ¿Por qué, me has atado? ¿Qué ha pasado?
- El café, té dormiste con el café.
Su cuerpo, se contorneaba como un felino, recreándose en su presa. Al fin y al cabo, que era yo, sino su presa.
Besó mis labios y sentí su lengua como jugaba con mis encías. Se separo con la lengua afuera a la que intente seguir con la mía. Sonrió, mientras comprobaba con sus garras el grado de excitación al cual estaba llegando.
Cogió, un tarro de miel y se sentó sobre mí, el látex negro de su traje se adapto a su volumen. Sus pezones, se erizaron como pitones. Destapo, el tarro y hundió sus dedos en el dorado liquido, que goteo sobre mi pecho, cuello y barbilla, hasta que guio sus dedos a mis labios.
Luego su lengua, acaricio por completo lamiendo cada gota de miel, cada poro impregnado del dulce néctar. Mis pezones, siguieron a la erección que tenían los suyos. Consiguiendo para ella, un disfrute más al tomarlos y mordisquearlos, mientras que mecía su cintura sobre mi vientre.
Tras acabar, se puso de pie y se quito las mallas. Tras esas columnas, el monte Olimpo se dibujaba hermoso ante mis ojos, depilado.
Volvió a usar la miel en su cuerpo y lo acerco a mí. Bebí de ella, haciéndola gemir y gritar. Volviéndose y bajo el bóxer. Quise acariciar tan hermoso cuerpo, y me sentí indefenso ante su fuerza, ante su poder ante mí, me sentía como un ratón ante un gato salvaje.
Ahora tenía su trasero, frente a mí, mientras que sobre mi cuerpo descansaban sus pechos, su pelo acariciaba mis ingles. Y me devoro.
Hicimos sexo, salvaje y apasionado, no me soltó aunque me sangraron las muñecas.
Me desperté al día siguiente, tenía vendada las muñecas y estaba en mi dormitorio. Me incorpore y me vestí rápidamente. No podía ser un sueño, tenía que ser real. Me acerque a la cocina y sobre la mesa tenia las bolsas de la compra. Baje a la calle, el coche se encontraba situado a pocos metros del portal, me encamine hacia donde vivía ella.
Entre en el inmueble, subí al ascensor y llame a la puerta.
Los ojos verdes de Catterina iluminaron la sonrisa que plasmo en sus labios.
- El juguetito de la gatita, ¿quiere más?
- Quiero otro café – la conteste
Me agarro de la camisa y me metió dentro del piso, cerrando la puerta tras los dos.
Un beso a ellas y un saludo a ellos.
MSX











Ran Part 1 dijo
Miel, exquicita miel entonces... Erotico blog, erotica manera de escribir... Que forma de disfrutar un cafe.
28 Octubre 2007 | 02:12 AM