Fantasia tercera u Orgia laboral - Capitulo 1

Se reunieron como cada mes, las tres amigas en casa de Sonia. Ese era el día en que sus maridos quedaban para ir al futbol y ellas se sentían, como si volvieran a sus 16 años. Y allí estaban, las tres en camisón y braguitas, riéndose de las ocurrencias de las otras. Poco a poco, el tema de conversación, se desvió hacia el erotismo y el sexo.

- El otro día, Luis quiso que viéramos una película x –dijo la anfitriona.

- ¿Siii? – rieron las otras

- Una tía hacia de Blanca nieves y se lo montaba con siete tipos.

- ¿Una orgia? – gritó sorprendida Clara, a la vez que soltaba unas risas.

- No sé de qué te sorprende – dijo Mamen con total tranquilidad.- ¡Yo misma practique una hace menos de quince días!

- ¡Anda ya! – exclamaron las otras, mientras que se reían jocosamente.

- Bueno, si no os lo creéis, yo no pierdo nada con mentiros.

- ¡No me lo creo!...y ¿tu marido?

- ¡Mira! – dijo haciéndose la interesante. – ¡Él fue quien me animo!

- ¡Anda ya…! – Clara, estaba anonadada.

- …¡Calla, coño! - Déjala que cuente…

- Bueno, pues si queréis – a lo que las dos asintieron, mientras se acomodaban en la cama.

“Pues Mario, como sabéis trabaja en una importante empresa de comercial y aunque nos hemos reunidos en varias ocasiones con compañeros de trabajo, en bodas y eso. Siempre había notado, al jefe de mi marido, desnudándome con la mirada y me parecía que era un cerdo. ¡No!, sinceramente no, me gustaba ir a las cenas de empresa y demás celebraciones y nos marchábamos antes. Yo sabía, que algunos de ellos se montaban reuniones, para practicar sexo.

Un día, Mario me dijo que el jefe nos había invitado a pasar un fin de semana en la montaña. Yo, puse el grito en el cielo:

- ¡Pero, no te das cuenta, cabronazo… que esos cerdos, se van a poner a follar como posesos unos con otros!

- ¡No mujer, me han asegurado que no hay nada de eso!

- ¡Que pardillo eres!

Y así, fue como me explico, que venían unos altos ejecutivos de Alemania y que el jefe había organizado el fin de semana para conseguir unos contratos y que mi maridito, el muy crabrón, era el responsable de la operación.

- ¡Pues si vas, vas tú solo!

Pero él seguía en sus trece, que no era una reunión para lo que yo pensaba, que era solo negocios, que era una operación muy importante y si no quería ir, que él pensaba ir solo.”

Las amigas, seguían boquiabiertas cada detalle de la historia.

Y ustedes también, porque terminare la historia en el próximo post…para no hacerlo más largo.

Un saludo MSX.